miércoles, 29 de abril de 2020


Trastornos del Neurodesarrollo.

Los trastornos del neurodesarrollo son una alteración o variación en el crecimiento y desarrollo del cerebro, asociadas a una disfunción cognitiva, neurológica o psiquiátrica y que se producen durante el desarrollo del cerebro, especialmente en la infancia.
Hay que tener en cuenta que nos referimos a edades muy tempranas y por ello los procesos de desarrollo, físico, cognitivo, psicológico y social, están en plena evolución. Precisamente por ello una intervención temprana que aproveche la “plasticidad” del cerebro a estas edades es crucial para un buen tratamiento.

Trastornos del Neurodesarrollo se Clasifican en los siguientes:

Autismo y discapacidad intelectual.


El trastorno del espectro del autismo se caracteriza por la presencia de dificultades en la comunicación e interacción interpersonal, patrones de comportamiento e intereses repetitivos y restrictivos. Quiénes lo padecen tienen dificultades a la hora de comprender las reglas que rigen las interacciones sociales y para captar y expresar sentimientos, suelen tener un lenguaje oral literal y serles complejo captar sutilezas y usos figurados de este, presentar preferencia y necesidad de rutina y monotonía y aceptar mal los cambios.

Discapacidad intelectual. Esta condición suele iniciar en la infancia; las personas que la padecen tienen una inteligencia limitada, lo que les hace requerir ayuda especial para adaptarse a la vida.

Desempeño intelectual limítrofe. Este término se refiere a las personas con clasificación nominal en el intervalo de coeficiente intelectual (CI) de 71 a 84 que carecen de los problemas de adaptación relacionados con la discapacidad intelectual.

Trastorno del espectro autista. Desde la niñez temprana, el paciente muestra disfunción en la interacción y comunicación social, así como conductas e intereses estereotípicos.

Retraso global del desarrollo. Use este diagnóstico cuando un niño menor de 5 años de edad parece quedarse atrás en cuanto al desarrollo, pero usted no puede determinar con certidumbre a qué grado.

Discapacidad intelectual no especificada. Utilice esta categoría cuando un niño de 5 años de edad o más no puede ser valorado de modo confiable, quizá por alguna disfunción física o mental.

Trastornos de comunicación y aprendizaje.
Las habilidades cognitivas no son homogéneas en una misma persona, pero si tras un desarrollo apropiado existe un área particularmente deficitaria, es decir, un problema específico en el aprendizaje. Se caracteriza por un rendimiento académico sustancialmente por debajo de lo esperado dadas la edad cronológica del sujeto, la medición de su inteligencia y una enseñanza apropiada para su edad. Interfieren significativamente en el rendimiento en la escuela, dificultando el adecuado progreso del niño y la consecución de las metas marcadas en los distintos planes educativos.

Aparecen cuando el desarrollo del lenguaje no sigue el patrón previsto o se producen déficits significativos en alguno de sus aspectos. Las características lingüísticas de cada trastorno varían en función de su gravedad y de la edad del niño.

Trastorno del lenguaje. El retraso de un niño en el uso del lenguaje hablado y escrito se caracteriza por vocabulario limitado, oraciones con gramática incorrecta y dificultad para comprender palabras u oraciones.

Trastorno de la comunicación social (pragmático). A pesar de contar con un vocabulario adecuado y capacidad para integrar oraciones, estos pacientes tienen dificultad con el uso práctico del lenguaje; sus interacciones en la conversación tienden a ser inapropiadas.

Trastorno del sonido del lenguaje. La expresión oral correcta se desarrolla con lentitud respecto de la edad o el dialecto del paciente.

Trastorno de fluidez de inicio en la infancia (tartamudeo). La fluidez normal de la expresión oral se interrumpe con frecuencia.

Mutismo selectivo. Un niño decide no hablar, excepto cuando se encuentra solo o con personas cercanas específicas. El DSM-5 enumera esta categoría como un trastorno de ansiedad.

Trastorno específico del aprendizaje. Implica problemas con lectura, matemáticas o expresión escrita.

Problema académico o educativo. Este código Z se utiliza cuando un problema escolar (distinto de un trastorno del aprendizaje) es el punto central del tratamiento.

Trastorno de la comunicación no especificado. Use este diagnóstico para los problemas de comunicación en los que no cuente con información suficiente para establecer un diagnóstico específico.

Trastornos de tics y motores.

Existen dificultades en aspectos vinculados al movimiento como la coordinación o se producen movimientos involuntarios.

Dentro de estos trastornos encontramos el trastorno del desarrollo de la coordinación, el de movimientos estereotipados y los trastornos por tics.

Trastorno del desarrollo de la coordinación. El paciente muestra lentitud para desarrollar la coordinación motriz; en algunos casos, también presenta trastorno por déficit de atención/hiperactividad o trastornos del aprendizaje.

Trastorno de movimientos estereotípicos. Los pacientes se mecen de manera repetida, se golpean la cabeza, se muerden o pinchan su propia piel u orificios corporales.

Trastorno de Gilles la Tourette. En estos pacientes se presentan con frecuencia tics vocales y motores múltiples durante todo el día.

Trastorno de tics motores o vocales persistente (crónico). Un paciente presenta tics motores o vocales, pero no ambos.

Trastorno de tics transitorio. Se presentan tics durante no más de un año.

Trastorno de tics de otros tipos o no especificado. Use una de estas categorías para los tics que no cubran los criterios para alguno de los trastornos precedentes.


Trastornos por déficit de atención y comportamiento disruptivo.

Trastorno caracterizado por la presencia de síntomas típicos de intención (como dificultad para mantener la atención, comisión de errores por falta de ésta, alta distraibilidad, no finalización de tareas, pérdida y olvido de objetos y actividades, ausencia mental…) y/o hiperactividad (habla excesivamente, inquietud motora, tiene dificultades para permanecer sentado o para aguardar turnos, interrumpe actividades ajenas…).

Pueden predominar los síntomas de intención, los de hiperactividad o bien puede darse una presentación mixta.

Trastorno por déficit de atención/hiperactividad. En esta condición recuente (que suele abreviarse TDA/H), los pacientes son hiperactivos, impulsivos o distraídos, y a menudo presentan las tres características.

Otro trastorno por déficit de atención/hiperactividad especificado (o no especificado).
Use estas categorías cuando haya síntomas de hiperactividad, impulsividad o falta de atención que no cubran los criterios completos para el TDA/H.

Trastorno negativista desafiante. Persisten manifestaciones múltiples de comportamiento negativista por al menos seis meses.

Trastorno de la conducta. Un niño viola de manera persistente las reglas o los derechos de otros.


Trastornos de la ingesta de alimentos, el sueño y la excreción.

Alteraciones del neurodesarrollo que provocan una afectación del sujeto en algún o algunos ámbitos vitales.

Pica. El paciente consume material que no es alimento.

Trastorno de rumiación. Se observan regurgitación y mascado persistentes de los alimentos que ya se ingirieron.

Encopresis. A los 4 años de edad o más, el paciente elimina de manera repetida heces en su ropa o el piso.

Enuresis. A los 5 años de edad o más se presenta excreción repetida de orina (puede ser voluntaria o involuntaria) en la cama o la ropa.

Trastorno del despertar del sueño no REM, del tipo con terrores nocturnos. Durante la primera parte de la noche, estos pacientes gritan por un miedo manifiesto. A menudo, no despiertan en realidad. Esta conducta se considera patológica sólo en adultos, no en niños.


 Otros trastornos o condiciones que inician en el periodo del desarrollo.

Problema de relación padre-hijo. Este código Z se utiliza cuando no existe un trastorno mental, pero un niño y uno de sus progenitores tienen problemas para relacionarse.

Problema de relación entre hermanos. Este código Z se utiliza cuando existen dificultades entre hermanos.

Problemas relacionados con el abuso o negligencia. Es posible utilizar distintos código Z para cubrir las dificultades que derivan del abandono o del abuso sexual o físico de niños.

Trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo. El estado de ánimo de un niño es negativo de modo persistente entre rabietas intensas.

Trastorno de ansiedad por separación. El paciente desarrolla ansiedad cuando se separa del progenitor o del hogar.

Trastorno de estrés postraumático en preescolares. Los niños reviven o re-experimentan un evento traumático grave de manera repetida como accidentes vehiculares, desastres naturales o guerras.

Disforia de género en niños. Un niño o niña desea ser del género contrario.

Trastorno facticio aplicado a otro. Un cuidador adjudica síntomas a otra persona, por lo general un niño, sin intención de obtener alguna ganancia material.

Otro trastorno del neurodesarrollo especificado (o no especificado). Estas categorías sirven para los pacientes cuyas dificultades no cubren los criterios para alguno de los trastornos mencionados.

En conclusión los trastornos del neurodesarrollo es una perturbación o desorden que altera el funcionamiento normal de una persona, estos trastornos mentales o psicológicos, pueden ser tanto genéticos, biológicos o por anomalía cerebrales.

El trastorno del neurodesarrollo se considera como una alteración o variación en el crecimiento y desarrollo del cerebro, este hace referencia a edades tempranas es por esto que los procesos de desarrollo físico, cognitivo, psicológico y social están en plena evolución.



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