Trastornos del Neurodesarrollo.
Los
trastornos del neurodesarrollo son una alteración o variación en el crecimiento
y desarrollo del cerebro, asociadas a una disfunción cognitiva, neurológica o
psiquiátrica y que se producen durante el desarrollo del cerebro, especialmente
en la infancia.
Hay que
tener en cuenta que nos referimos a edades muy tempranas y por ello los
procesos de desarrollo, físico, cognitivo, psicológico y social, están en plena
evolución. Precisamente por ello una intervención temprana que aproveche la
“plasticidad” del cerebro a estas edades es crucial para un buen tratamiento.
Trastornos
del Neurodesarrollo se Clasifican en los siguientes:
Autismo y discapacidad intelectual.
El
trastorno del espectro del autismo se caracteriza por la presencia de
dificultades en la comunicación e interacción interpersonal, patrones de
comportamiento e intereses repetitivos y restrictivos. Quiénes lo padecen
tienen dificultades a la hora de comprender las reglas que rigen las
interacciones sociales y para captar y expresar sentimientos, suelen tener un
lenguaje oral literal y serles complejo captar sutilezas y usos figurados de
este, presentar preferencia y necesidad de rutina y monotonía y aceptar mal los
cambios.
Discapacidad intelectual. Esta condición
suele iniciar en la infancia; las personas que la padecen tienen una
inteligencia limitada, lo que les hace requerir ayuda especial para adaptarse a
la vida.
Desempeño intelectual limítrofe. Este término se
refiere a las personas con clasificación nominal en el intervalo de coeficiente
intelectual (CI) de 71 a 84 que carecen de los problemas de adaptación
relacionados con la discapacidad intelectual.
Trastorno del espectro autista. Desde la niñez
temprana, el paciente muestra disfunción en la interacción y comunicación
social, así como conductas e intereses estereotípicos.
Retraso global del desarrollo. Use este
diagnóstico cuando un niño menor de 5 años de edad parece quedarse atrás en
cuanto al desarrollo, pero usted no puede determinar con certidumbre a qué
grado.
Discapacidad intelectual no especificada. Utilice
esta categoría cuando un niño de 5 años de edad o más no puede ser valorado de
modo confiable, quizá por alguna disfunción física o mental.
Trastornos de comunicación y
aprendizaje.
Las habilidades
cognitivas no son homogéneas en una misma persona, pero si tras un desarrollo
apropiado existe un área particularmente deficitaria, es decir, un problema
específico en el aprendizaje. Se caracteriza por un rendimiento académico
sustancialmente por debajo de lo esperado dadas la edad cronológica del sujeto,
la medición de su inteligencia y una enseñanza apropiada para su edad.
Interfieren significativamente en el rendimiento en la escuela, dificultando el
adecuado progreso del niño y la consecución de las metas marcadas en los
distintos planes educativos.
Aparecen cuando el
desarrollo del lenguaje no sigue el patrón previsto o se producen déficits
significativos en alguno de sus aspectos. Las características lingüísticas de
cada trastorno varían en función de su gravedad y de la edad del niño.
Trastorno del
lenguaje.
El retraso de un niño en el uso del lenguaje hablado y escrito se caracteriza
por vocabulario limitado, oraciones con gramática incorrecta y dificultad para comprender
palabras u oraciones.
Trastorno de la
comunicación social (pragmático). A pesar de contar con un vocabulario adecuado
y capacidad para integrar oraciones, estos pacientes tienen dificultad con el uso
práctico del lenguaje; sus interacciones en la conversación tienden a ser
inapropiadas.
Trastorno del sonido
del lenguaje.
La expresión oral correcta se desarrolla con lentitud respecto de la edad o el
dialecto del paciente.
Trastorno de fluidez
de inicio en la infancia (tartamudeo). La fluidez normal de la expresión oral se
interrumpe con frecuencia.
Mutismo selectivo. Un niño decide no
hablar, excepto cuando se encuentra solo o con personas cercanas específicas.
El DSM-5 enumera esta categoría como un trastorno de ansiedad.
Trastorno
específico del aprendizaje. Implica problemas con lectura,
matemáticas o expresión escrita.
Problema
académico o educativo. Este código Z se utiliza cuando un
problema escolar (distinto de un trastorno del aprendizaje) es el punto central
del tratamiento.
Trastorno
de la comunicación no especificado. Use este
diagnóstico para los problemas de comunicación en los que no cuente con
información suficiente para establecer un diagnóstico específico.
Trastornos de tics y motores.
Existen dificultades
en aspectos vinculados al movimiento como la coordinación o se producen
movimientos involuntarios.
Dentro de estos
trastornos encontramos el trastorno del desarrollo de la coordinación, el de
movimientos estereotipados y los trastornos por tics.
Trastorno del
desarrollo de la coordinación. El paciente muestra lentitud para
desarrollar la coordinación motriz; en algunos casos, también presenta
trastorno por déficit de atención/hiperactividad o trastornos del aprendizaje.
Trastorno de
movimientos estereotípicos. Los pacientes se mecen de manera repetida, se golpean
la cabeza, se muerden o pinchan su propia piel u orificios corporales.
Trastorno
de Gilles la Tourette. En estos pacientes se presentan con
frecuencia tics vocales y motores múltiples durante todo el día.
Trastorno
de tics motores o vocales persistente (crónico).
Un paciente presenta tics motores o vocales, pero no ambos.
Trastorno
de tics transitorio. Se presentan tics durante no más de
un año.
Trastorno
de tics de otros tipos o no especificado. Use una de estas
categorías para los tics que no cubran los criterios para alguno de los
trastornos precedentes.
Trastornos por déficit de atención y comportamiento
disruptivo.
Trastorno
caracterizado por la presencia de síntomas típicos de intención (como
dificultad para mantener la atención, comisión de errores por falta de ésta,
alta distraibilidad, no finalización de tareas, pérdida y olvido de objetos y
actividades, ausencia mental…) y/o hiperactividad (habla excesivamente,
inquietud motora, tiene dificultades para permanecer sentado o para aguardar
turnos, interrumpe actividades ajenas…).
Pueden predominar
los síntomas de intención, los de hiperactividad o bien puede darse una
presentación mixta.
Trastorno por
déficit de atención/hiperactividad. En esta condición recuente (que suele abreviarse
TDA/H), los pacientes son hiperactivos, impulsivos o distraídos, y a menudo presentan
las tres características.
Otro trastorno por
déficit de atención/hiperactividad especificado (o no especificado).
Use estas categorías cuando haya
síntomas de hiperactividad, impulsividad o falta de atención que no cubran los
criterios completos para el TDA/H.
Trastorno
negativista desafiante. Persisten manifestaciones múltiples de comportamiento negativista
por al menos seis meses.
Trastorno de la
conducta.
Un niño viola de manera persistente las reglas o los derechos de otros.
Trastornos de la ingesta de
alimentos, el sueño y la excreción.
Alteraciones del
neurodesarrollo que provocan una afectación del sujeto en algún o algunos
ámbitos vitales.
Pica. El paciente
consume material que no es alimento.
Trastorno de
rumiación.
Se observan regurgitación y mascado persistentes de los alimentos que ya se
ingirieron.
Encopresis. A los 4 años de
edad o más, el paciente elimina de manera repetida heces en su ropa o el piso.
Enuresis. A los 5 años de edad
o más se presenta excreción repetida de orina (puede ser voluntaria o
involuntaria) en la cama o la ropa.
Trastorno del despertar
del sueño no REM, del tipo con terrores nocturnos. Durante la primera
parte de la noche, estos pacientes gritan por un miedo manifiesto. A menudo, no
despiertan en realidad. Esta conducta se considera patológica sólo en adultos,
no en niños.
Otros trastornos o condiciones que inician en el periodo
del desarrollo.
Problema de relación
padre-hijo.
Este código Z se utiliza cuando no existe un trastorno mental, pero un niño y
uno de sus progenitores tienen problemas para relacionarse.
Problema
de relación entre hermanos. Este código Z se utiliza cuando
existen dificultades entre hermanos.
Problemas
relacionados con el abuso o negligencia. Es posible
utilizar distintos código Z para cubrir las dificultades que derivan del
abandono o del abuso sexual o físico de niños.
Trastorno
de desregulación disruptiva del estado de ánimo.
El estado de ánimo de un niño es negativo de modo persistente entre rabietas
intensas.
Trastorno
de ansiedad por separación. El paciente desarrolla ansiedad
cuando se separa del progenitor o del hogar.
Trastorno
de estrés postraumático en preescolares. Los niños
reviven o re-experimentan un evento traumático grave de manera repetida como
accidentes vehiculares, desastres naturales o guerras.
Disforia
de género en niños. Un niño o niña desea ser del género
contrario.
Trastorno
facticio aplicado a otro. Un cuidador adjudica síntomas a
otra persona, por lo general un niño, sin intención de obtener alguna ganancia
material.
Otro
trastorno del neurodesarrollo especificado (o no especificado).
Estas categorías sirven para los pacientes cuyas dificultades no cubren los
criterios para alguno de los trastornos mencionados.
En
conclusión los trastornos del neurodesarrollo es una perturbación o desorden
que altera el funcionamiento normal de una persona, estos trastornos mentales o
psicológicos, pueden ser tanto genéticos, biológicos o por anomalía cerebrales.
El trastorno del
neurodesarrollo se considera como una alteración o variación en el crecimiento
y desarrollo del cerebro, este hace referencia a edades tempranas es por esto
que los procesos de desarrollo físico, cognitivo, psicológico y social están en
plena evolución.